15/4/11

Parientes pobres del diablo

Fingen -y eso lo aprendieron allí, en su lugar de origen- todo lo contrario de lo que son; es más, puede que algunos lleguen sinceramente a creer en su propio engaño. Su vida, por tanto, está llena de dobleces. De insidias, de marañas, de retorcidas maquinaciones, de malentendidos… Siempre a su favor. A veces se tarda bastante en descubrirlos (son hábiles, no lo olvidemos) o, simplemente, no se les descubre nunca. -Su destino es el mal y aunque es cierto que ese mal torpón, el único que son capaces de practicar, allá, en su casa, sería motivo de desprecio o burla, aquí todavía resulta efectivo. Son diablos de tres al cuarto. Parientes pobres… Pero diablos al cabo, no lo olvide.



(Cristina Fernández Cubas, Parientes pobres del diablo, Tusquets Editores 2006, 180 páginas)



Aquí Cristina nos presenta tres relatos largos a medio camino entre lo fantástico y lo realista. O quizás son cuentos naturales con nostalgia sobrenatural. En cualquier caso llaman a la simpatía.

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