2/12/16

El doctor Fischer de Ginebra

Alfred Jones es un inglés que vive en Suiza. Es traductor en una fábrica de chocolate. Conoce a Anna-Luise, una joven que, por edad, pudiera ser su hija. La historia de amor que se desencadena entre ambos es el puntal sobre el que descansa El doctor Fischer de Ginebra. Lo que le luce una buena historia de amor a una novela... Graham Greene la publicó en 1980, cuando contaba 76 años, pero puede hacer sombra a obras mucho más voluminosas de autores más jóvenes y quizás mejor dotados. Forever Greene.
 
“Pero ¿cómo evocar la felicidad? La desgracia es más fácil de describir. Era desdichado, decimos, porque... Y a eso añadimos este y aquel recuerdo, aportamos buenas razones; pero la felicidad se parece mucho a una de esas remotas islas del Pacífico que, señaladas por los marinos donde no constan a los cartógrafos, se hacen visibles emergiendo de la bruma.”




 
Graham Greene, El doctor Fischer de Ginebra, Edhasa

25/11/16

Tren a Pakistán

Después de la independencia de Argelia y el éxodo de los pied-noir, toca el éxodo cruzado entre la India y Pakistán tras su independencia en 1947. Encontrada por casualidad en mitad de una estantería, esta novela, más que correcta, narra la violencia de aquella situación. Es el primer autor sij que leo hasta donde me alcanza la memoria.






“-Sí, los ingleses se han ido, pero los indios ociosos han ocupado su lugar. ¿Qué habéis sacado con la independencia tus vecinos y tú? ¿Más pan? ¿Más ropa? Seguís llevando las esposas y los grilletes que los ingleses os pusieron. Debemos unirnos y rebelarnos. Estas cadenas son lo único que tenemos que perder.”

Khushwant Singh, Tren a Pakistán, Libros del Asteroide



21/11/16

Matar De Gaulle

Esta novela es recomendable para aficionados a la filología: pasa vertiginosamente del catalán normativo al catalán cotidiano de Perpiñán, del francés al afrikáans... interesante. Nos cuenta la peripecia de los pied-noir, los habitantes de origen europeo que abandonaron Argelia tras su independencia. Lo que posteriormente se llamó, en los Balcanes, limpieza étnica. Bezsonoff centra su narración en los Vidal, una familia de origen rosellonés. Contiene momentos encantadores al describir la Francia de los 60. Se deja leer. 


 
“El pare de l'Alain era un home dolç, quiet, enemic del soroll i de la violència. Un artista... S'havia guanyat la vida fent de militar com hauria pogut acabar a la Posta o com a revisor en un tren. No tothom neix amb el patrimoni del comte Lev Nikoláievitx Tolstoi.”





Joan-Daniel Bezsonoff, Matar De Gaulle, Empúries

18/11/16

Esto parece el paraíso

Esta novela (o quizás cuento largo) apareció publicada en 1982 pocos meses antes de la muerte de John Cheever. Empieza contando la historia de Sears, un hombre que lucha por evitar que una laguna se convierta en un vertedero, y, con esa excusa, nos presenta una galería de personajes simples pero cautivadores. Esta edición acaba con un texto del epiloguista, prologuista e incluso novelista Rodrigo Fresán.

 

"Sears había conocido a su primera mujer (la amada Amelia) en el intervalo de un concierto en Boston. Su pelo era de ese tono castaño claro que al comienzo de la vida se vuelve de un rubio maravilloso durante los largos veranos juiciosamente transcurridos en playas, cubiertas de embarcaciones y pistas de tenis."




John Cheever, Esto parece el paraíso, Emecé

16/11/16

¿Para qué servimos los filósofos?

Estas 158 páginas son una buena introducción a la filosofía o, mejor dicho, a la filosofía de izquierdas aunque acabe hablando más de Hegel que de Marx. El pensamiento abstracto a veces resulta bastante difícil de leer pero Fernández Liria sortea ese problema con bastante éxito. En el último capítulo carga sin compasión contra el plan Bolonia de reforma universitaria. Venga, a pensarlo todo.



"Mientras la ciencia trabaja en deducir teoremas, la historia chilla en Tele 5. Y entre las dos cosas no hay posible mediación ni reconciliación."

2/11/16

4 reyes

Tomen Alguien voló sobre el nido del cuco, cambien a Jack Nicholson y su panda de bichos raros con indio al fondo por cuatro alemanes jóvenes y encantadores y obtendrán Cuatro reyes. Podrán disfrutar de un simpático entretenimiento con un par de momentos de emoción liofilizada. Mis conocimientos de alemán son de tebeo de hazañas bélicas (ja, kaputt) pero vinieron en mi auxilio unos subtítulos mexicanos de muy buena onda. El cine alemán... ¡ah, Fassbinder!

12/10/16

Siempre he sido

Siempre he sido demasiado viejo para creer
Era tan escandaloso que tuve que ponerme
un vestido de ingenua.
A veces me descuido y se me abre el escote
o se me sube la falda
y noto alrededor las miradas incómodas.