19/2/17

Comprender Venezuela, pensar la democracia

Durante los últimos meses de 2002 se paralizó la producción y distribución de combustible y, en consecuencia, quedó bloqueado en gran medida todo el transporte de mercancías. El objetivo, en esta ocasión, era generar una situación de escasez insostenible que forzara una revuelta popular contra el gobierno [...] El propio Chávez cuenta repetidamente sus visitas durante esas fechas a los barrios pobres de Caracas. En una de ellas, una señora mayor le asaltó para decirle que vivía en un rancho (chabola) en el que no había más muebles que dos camas y que había tenido que quemarlas para cocinar; inmediatamente, le agarró por las solapas y le gritó: «así que no te rindas ahora, muchacho, no te rindas ahora».
(Carlos Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero, Comprender Venezuela, pensar la democracia, Hiru 2006. Prólogo de Santiago Alba Rico)

18/2/17

Nunca más escribiré "sólo"

La RAE, en su gramática española de 2010, eliminó un buen montón de tildes, entre ellas la del adverbio "solo". El IEC redujo de 150 a 14 el número de tildes diacríticas de la lengua catalana en su nueva gramática de 2016. No son buenos tiempos para la tilde. Desde los años 90 del siglo pasado ha quedado el inglés como única lengua de la globalización y gran koiné internacional. El ubicuo inglés no utiliza la tilde. ¿Casualidad? No lo creo. No sé qué será de esos signos que los checos ponen sobre las consonantes o de esos circulitos tan graciosos con que los suecos coronan algunas vocales. De momento, fíjese bien en el teclado la próxima vez que compre un ordenador y compruebe que al lado de la ele sigue estando la eñe.

19/12/16

El ganso salvaje

Mis acercamientos a la literatura japonesa, hasta la fecha, han sido escasos y poco productivos. El ganso salvaje es mi primer libro de Ogai Mori que, además de escritor, fue cirujano. Publicada en 1911, la novela cuenta la historia de Okada, un apuesto estudiante, y Otama, una mantenida de enorme belleza, en el Japón de la Era Meiji (nuestro siglo XIX). Acantilado nos la presenta en otra de sus impolutas ediciones. Con aspecto de literatura menor, El ganso salvaje está minuciosamente narrada y acaba resultando una lectura agradable.
 
“Los educadores, a fin de prevenir los malos pensamientos, suelen recomendar a los jóvenes que concilien el sueño en cuanto se metan en la cama y que se levanten en cuanto abran los ojos. Un cuerpo joven yaciendo bajo unas mantas calientes puede ser representado por medio de la imagen de la flor de una planta venenosa abriéndose ante el fuego. En aquellos instantes, la imaginación de Otama corría desbocada.”





 
Ogai Mori, El ganso salvaje, Acantilado

10/12/16

Economía canalla

Publicado en 2008 (al comienzo de la crisis), el libro advierte nada más empezar que no pretende ser un alegato antiglobalización o a favor del movimiento de los consumidores. Acto seguido habla de la compra-venta de sangre, de la pesca ilegal, del cambio climático, la industria de la prostitución, el renacimiento de la piratería, la mafia calabresa, la búlgara... Los éxitos de tan apabullante acumulación inducen a pensar que quizás esos canallas sí han entendido de qué va el capitalismo.
 
Mientras que Africa y el sudeste asiático quizá sean azotados por mareas y olas de proporciones bíblicas, algunos países industrializados del norte se beneficiarán del calentamiento global. Siberia y la tundra del noroeste del Canadá se convertirán en fértiles tierras para la agricultura. Las playas arenosas del oeste de Escocia se convertirán en una nueva Riviera.”






Loretta Napoleoni, Economía canalla, Paidós 

2/12/16

El doctor Fischer de Ginebra

Alfred Jones es un inglés que vive en Suiza. Es traductor en una fábrica de chocolate. Conoce a Anna-Luise, una joven que, por edad, pudiera ser su hija. La historia de amor que se desencadena entre ambos es el puntal sobre el que descansa El doctor Fischer de Ginebra. Lo que le luce una buena historia de amor a una novela... Graham Greene la publicó en 1980, cuando contaba 76 años, pero puede hacer sombra a obras mucho más voluminosas de autores más jóvenes y quizás mejor dotados. Forever Greene.
 
“Pero ¿cómo evocar la felicidad? La desgracia es más fácil de describir. Era desdichado, decimos, porque... Y a eso añadimos este y aquel recuerdo, aportamos buenas razones; pero la felicidad se parece mucho a una de esas remotas islas del Pacífico que, señaladas por los marinos donde no constan a los cartógrafos, se hacen visibles emergiendo de la bruma.”




 
Graham Greene, El doctor Fischer de Ginebra, Edhasa

25/11/16

Tren a Pakistán

Después de la independencia de Argelia y el éxodo de los pied-noir, toca el éxodo cruzado entre la India y Pakistán tras su independencia en 1947. Encontrada por casualidad en mitad de una estantería, esta novela, más que correcta, narra la violencia de aquella situación. Es el primer autor sij que leo hasta donde me alcanza la memoria.






“-Sí, los ingleses se han ido, pero los indios ociosos han ocupado su lugar. ¿Qué habéis sacado con la independencia tus vecinos y tú? ¿Más pan? ¿Más ropa? Seguís llevando las esposas y los grilletes que los ingleses os pusieron. Debemos unirnos y rebelarnos. Estas cadenas son lo único que tenemos que perder.”

Khushwant Singh, Tren a Pakistán, Libros del Asteroide



21/11/16

Matar De Gaulle

Esta novela es recomendable para aficionados a la filología: pasa vertiginosamente del catalán normativo al catalán cotidiano de Perpiñán, del francés al afrikáans... interesante. Nos cuenta la peripecia de los pied-noir, los habitantes de origen europeo que abandonaron Argelia tras su independencia. Lo que posteriormente se llamó, en los Balcanes, limpieza étnica. Bezsonoff centra su narración en los Vidal, una familia de origen rosellonés. Contiene momentos encantadores al describir la Francia de los 60. Se deja leer. 


 
“El pare de l'Alain era un home dolç, quiet, enemic del soroll i de la violència. Un artista... S'havia guanyat la vida fent de militar com hauria pogut acabar a la Posta o com a revisor en un tren. No tothom neix amb el patrimoni del comte Lev Nikoláievitx Tolstoi.”





Joan-Daniel Bezsonoff, Matar De Gaulle, Empúries