7/2/11

Baudolino

Si era verdad que se llegaba a la construcción por una escalera donde, en la base de un determinado escalón había un agujero desde el que se veía pasar todo lo que sucede en el universo, todos los monstruos de las profundidades marinas, el alba y la tarde, las muchedumbres que viven en la Última Thule, una telaraña de hilos del color de la luna en el centro de una negra pirámide, los copos de una sustancia blanca y fría que caen del cielo sobre el África Tórrida en el mes de agosto, todos los desiertos de este universo, cada letra de cada hoja de cada libro, ponientes sobre el Sambatyón que parecían reflejar el color de una rosa, el tabernáculo del mundo entre dos placas relucientes que lo multiplican sin fin, extensiones de agua como lagos sin orillas, toros, tempestades, todas las hormigas que hay en la tierra, una esfera que reproduce el movimiento de las estrellas, el secreto latir del propio corazón y de las propias vísceras, y el rostro de cada uno de nosotros cuando nos transfigure la muerte…

(Umberto Eco, Baudolino, Debolsillo 2010, 637 pág.)

La Edad Media, idílica y siniestra, es el punto de partida de esta novela. A lo largo de sus páginas vemos ese mundo que Umberto Eco conoce tan bien: emperadores, cruzados, teólogos, caballeros y, además, el Preste Juan. A partir de ahí la novela histórica se convierte en fantástica a lo Tolkien. Incluye fragmentos como el citado, una obvia alusión al Aleph de Borges. Magnífica.

3 comentarios:

Estonetes dijo...

Merece mucho la pena, tenía previsto dentro de poco volverla releerla y comentarla. Apasionante juego de engaños.
Buen post

Deborahlibros dijo...

Estoy de acuerdo, me ha gustado el post, de hecho lo he "retuiteado" y colgado en FB... ¿Y unos botones de compartir, por caridad? ¡Saludos!

croix dijo...

Estonetes, reléela, lo disfrutarás.

Deborahlibros, paso a investigar los botones de compartir.

Gracias por vuestros comentarios.
Saludos.