10/7/10

Los ríos perdidos de Londres

"Los suburbios de clase obrera son extraños y hermosos. La gente que vive en ellos es extraña y hermosa. Los suburbios de clase obrera son hermosos y extraños como ciudades de otros planetas. Como ciudades alienígenas de pirámides y torres. Sus colores son luminosos y agradables. Los suburbios de clase obrera parecen construcciones de culturas alienígenas tal como eran antes de que los eones las destruyeran y sus culturas se extinguieran por completo y el polvo y las tormentas sepultaran sus ruinas. Los suburbios de clase obrera no se parecen a nada de este planeta. Sus avenidas son amplias y espaciosas y soleadas. Sus parques públicos son estallidos de vida. Sus pasos subterráneos son entradas a minas fabulosas. Sus edificios son monolitos orgullosos. Son torres del homenaje. Son monumentos a la grandeza de la raza que los construyó. Y los inmensos complejos de torres de apartamentos de protección oficial. Torres como monolitos. Torres como observatorios celestes. Nunca la humanidad creó monumentos como los parques de apartamentos de protección oficial. Sus torres se yerguen con orgullo. Desafiando a los elementos. Desafiando al viento y a la lluvia. Sus miles de ventanas idénticas resplandecen como soles. Los suburbios de clase obrera son luminosos y blancos y le hacen a uno caminar cubriéndose los ojos con la mano."

(Javier Calvo, Los ríos perdidos de Londres, Mondadori 2005, 251 páginas)


Cuatro relatos largos (o novelas cortas) con el tema común de Londres. Si tuviese que quedarme con uno, elegiría el titulado Rosemary. La edición de Mondadori es un poco pobretona: papel marroncillo y letra chiquitita. Interesante.

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