26/9/14

Está tumbado en la hamaca. Ve el cielo azul a través de las gafas de sol. Si pone atención puede oir las olas a lo lejos. Pero al tocar el brillo anaranjado del vaso frío es cuando descubre que ya no la echa de menos.

Todo en la soledad es de demonio.
Necesito el infierno para verte
como eres.

Escrita en las paredes de una casa
deshecha en miles de años con su sombra
grabada en un basalto que respira.

Y tus cabellos verdes que parecen
áureos. 
Juan Eduardo Cirlot, Del no mundo, Siruela

No hay comentarios: