25/11/10

El libro de las ilusiones

El mundo estaba lleno de pequeñas cavidades, aberturas sin sentido, vacíos microscópicos que la mente podía cruzar, y una vez que se estaba al otro lado de esos huecos, uno se liberaba de sí mismo, se liberaba de la vida, se liberaba de la muerte, se liberaba de todo lo que le pertenecía. Por casualidad, yo me había encontrado con uno de ellos aquella noche en mi cuarto de estar. Apareció en forma de revólver, y ahora que yo estaba dentro de aquel revólver, me daba igual salir de él o no. Me sentía enteramente tranquilo y absolutamente enloquecido, totalmente preparado para aceptar lo que ofrecía el momento. Es rara una indiferencia de tal magnitud, y como sólo puede lograrla alguien que esté dispuesto a dejar de ser lo que es, exige respeto. Inspira un temor reverente en quienes la contemplan.

(Paul Auster, El libro de las ilusiones, Compactos Anagrama 2005, 338 páginas)

El Auster más novelesco: entretenido e incluso fascinante aunque a veces roce el límite de lo inverosímil. Buena edición de bolsillo. Vale la pena.

3 comentarios:

Icíar dijo...

Es que Auster no me llega a encajar del todo.

croix dijo...

Yo he tenido libros en la estantería durante lustros hasta que nos hemos encontrado. Ya llegará el momento. O no.

Rosalía dijo...

Yo adoro a Auster. Me he leído ya muchos libros suyos, éste es uno de mis dos preferidos ...

Saludos!