21/2/09

Antéchrista (Amélie Nothomb)

Sabía que no la conocería. No era capaz de dirigirme a ella. Esperaba siempre a que los demás me abordasen: nadie venía nunca.
La universidad era eso: creer que te vas a abrir al universo y no encontrar a nadie.


Hasta mi encuentro con Christa, una de mis felicidades de adolescente había consistido en leer: me acostaba en la cama con un libro y me convertía en el texto. Si la novela era de calidad, me transformaba en ella. Si era mediocre, no dejaba de pasar horas maravillosas delectándome con lo que no me gustaba, sonriendo con las ocasiones perdidas.

La lectura no es un placer sustitutivo. Vista desde el exterior, mi existencia era esquelética; vista desde el interior, inspiraba lo que inspiran esos apartamentos cuyo único mobiliario es una biblioteca suntuosamente repleta: la envidia admirativa hacia quien no se entorpece con lo superfluo y rebosa de lo necesario.
Las historias de dominantes y dominados me molestaban más de lo que podía expresar. Era quizás por esa razón por lo que nunca había tenido ni amigos ni amigas: había visto demasiado, en el instituto y fuera, el noble nombre de amistad relacionado con oscuras servidumbres no consentidas, dispositivos de humillación sistemática, golpes de Estado permanentes, repugnantes sumisiones o procedimientos de chivo expiatorio.

Los que creen que leer es una fuga están muy lejos de la verdad: leer es ponerse en presencia de lo real en su modo más concentrado - lo cual, extrañamente, es menos horrible que tener que tratar con sus continuas disoluciones.

***

(Traducción de fragmentos de Antéchrista)

2 comentarios:

Eleanor Rigby dijo...

La prosa de Amélie Nothomb es un universo aparte.

Sin embargo, creo que éste no es uno de sus mejores libros, empieza de manera interesante pero al llegar más o menos, a la mitad de la trama, decae estrepitosamente. He devorado incontables veces ''Biogafría del hambre'' y ''Cosmética del enemigo''. Con el último que ha sacado ''Ni Eva ni Adán'', también he disfrutado como no lo hacía desde la decepción de ''Diario de Golondrina''

croix dijo...

Aparte de ésta sólo he leído “Estupor y temblores”. Lo que más me gusta de Amélie Nothomb es cómo cuenta historias completas en poco más de cien páginas.