4/11/08

"Usted habla como hija de un militar, señorita Hubley, pero en la pacífica Pennsylvania adoptamos una perspectiva menos absoluta. Los negreros, por su lado, también se ven arrastrados por circunstancias que ellos no crearon. La posesión de esclavos, aunque yo también deploro sus abusos, es tan antigua como la guerra, y debemos preferirla a la masacre. En algunas sociedades, por ejemplo la de la antigua Grecia, el contrato entre amo y esclavo concedía a este último considerables ventajas, y nuestros hermanos sureños aseguran que sin la guía paternal de la institución el negro perecería por su natural indolencia e incapacidad. En el momento actual, nuestros amigos del sur ven menguar su proporción de la fortuna nacional; gran parte del apremio se eliminaría de la cuestión territorial, estoy convencido, si nuevos territorios al sur del sur, por así decirlo, fuesen misericordiosamente apartados -el vivo gesto de un capirotazo sobresaltó a las dos componentes de su pequeño público- de los desmoronados dominios de la moribunda corona española."

Memorias de la Administración Ford, p. 57

2 comentarios:

Apostillas literarias dijo...

No he leido este libro de Updike, pero al leer este fragmento me imagino que es notable el retrato que hace del siglo XIX, y mucho del XX, en Estados Unidos. ¿Es así?

croix dijo...

Así es. Y, aún más que el retrato, destaca la comparación entre las dos épocas.