7/12/13

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Un lector pasa muchas horas con libros que son entretenimiento o herramienta, divertidos pasatiempos o indicaciones técnicas. De vez en cuando y de modo imprevisible se encuentra con la revelación: un texto que le indica el camino y está nimbado por el brillo de la verdad. En ese momento el lector recupera el espíritu del Libro Sagrado y recuerda lo que es la mayor parte de su biblioteca: papel para las plantas de reciclaje. Sigue leyendo.

2 comentarios:

SBP dijo...

Hace mucho que no me pasa algo así, ni con un libro ni en la vida. Las señales me trajeron hasta aquí y callaron.

croix dijo...

¡Animo!

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