12/12/12

Poética


Mi mundo y mis personajes han sido el Ello freudiano, lo inconsciente, las pulsiones; el Yo no me interesa; ese ha sido siempre mi camino, ir más allá. Y en lo formal, también. Me rijo por la condensación: si puedo decirlo en cuatro palabras, no uso ocho; en general, los españoles son oradores que escriben; es lo que dice Marsé con toda la razón: esa literatura de sonajero que suena mucho pero pesa poco; por eso mis novelas, por fuerza, han tenido que ser cortas, como la coz de una mula: más fuerte que la de un caballo. Escribir es como la alquimia: inalcanzable; muchos altisonantes hacen que las palabras estén iluminadas por fuera, pero la luz de las palabras ha de ser interior, cada una ha de tener esa luz interior, mágica, que le da el estar en el sitio que le corresponde. 

(Extracto de la entrevista a Javier Tomeo publicada en El País)

2 comentarios:

SBP dijo...

ah, ¡como la alquimia! ¡Cuánta razón!

croix dijo...

Tomeo es un maestro de la brevedad.

Saludos.