Yasunari Kawabata publicó en 1958 (10 años antes de ganar el Nobel) esta colección de relatos en los que habla sobre la naturaleza, la muerte y el ser japonés (entre otras cosas, claro). Puesto a elegir algunos, diría Una hilera de gingko (el gingko es un árbol chino especialmente famoso por su longevidad), En este país, en aquel país (sobre la occidentalización del Japón) o la historia de amor del que da título al volumen, Primera nieve en el monte Fuji.
"Viste kimono y es una mujer bastante bonita. No como se dice de las que paran el tráfico, claro. La cara de un espectro no despierta ese tipo de pasiones."

No hay comentarios:
Publicar un comentario