Si hace unos años nos dicen que la nueva novela de un autor tras ganar el premio Nobel de Literatura es una de robots, seguramente habríamos pensado que era una broma. Pero los tiempos cambian y después de darle el premio al cenizo de Bob Dylan ya todo es posible. Kazuo Ishiguro se nos presenta, efectivamente, con una novela de ciencia-ficción. No es nuevo en esto, hay que decirlo: los que hayan leído Nunca me abandones saben que el género se le da bien. Como aquella, esta Klara y el Sol no se abona al optimismo tecnológico: el chip combina maravillosamente con la distopía. Ambas coinciden también en el modo de presentar la información: el narrador omnisciente se pega a la protagonista y no nos deja saber nada que ella ignore. De ahí la sorpresa, mayúscula, cuando de pronto aparece la verdad. Una diferencia sí hay entre ambas novelas: Klara es más corta y, en mi opinión, más directa. Las situaciones y los diálogos van al meollo conformando un panorama tenebroso y, a la vez, emocionante. Recomendable tanto para el lector del Canon como para el de las novelitas de robots más o menos asimovianas.
Mostrando entradas con la etiqueta Ishiguro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ishiguro. Mostrar todas las entradas
18/6/21
29/7/10
Nunca me abandones
“De aquel bosque se contaban todo tipo de historias terribles. Una vez, no mucho antes de que todos nosotros llegáramos a Hailsham, un chico había tenido una gran pelea con sus amigos y había salido corriendo de los límites de Hailsham. Encontraron su cuerpo dos días después, en el bosque, atado a un árbol y con las manos y pies cortados. Otro rumor decía que entre aquellos árboles vagaba el fantasma de una chica que había estado en Hailsham hasta un día en que, movida por la curiosidad, había saltado la calla para ver cómo era el exterior. Fue mucho tiempo antes de que llegáramos nosotros, cuando los custodios eran mucho más estrictos, e incluso crueles. La chica intentó volver, pero no se lo permitieron. Se puso a andar a los largo de la valla suplicando que la dejaran entrar, pero nadie le hizo caso. Al final se alejó de allí, y le sucedió algo, y murió. Pero su fantasma vagaba incesantemente por el bosque, siempre mirando hacia Hailsham, suspirando por que la dejaran entrar.El bosque se adueñaba más de nuestra imaginación después del anochecer, en los dormitorios, mientras tratábamos de conciliar el sueño."
(Kazuo Ishiguro, Nunca me abandones, Anagrama 2005, 351 páginas)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Atenas y Jerusalén
¿Por qué Leibniz defendía con tanta pasión sus verdades eternas y se aterraba tanto ante la idea de que habría que subordinarlas al Creador?...
-
Una historia puede explicarse muchas veces y de muchas maneras. Michel Tournier toma la historia de Robinsón Crusoe y la vuelve a explicar e...
-
Título: En el nombre de la madre ( In nome della madre ) Autor: Erri de Luca Año de aparición: 2006 Edición: Ediciones Siruela, 107 pági...
-
¿Por qué Leibniz defendía con tanta pasión sus verdades eternas y se aterraba tanto ante la idea de que habría que subordinarlas al Creador?...
