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14/6/10

Escritos corsarios

Ningún centralismo fascista ha logrado lo que el centralismo de la civilización de consumo. El fascismo proponía un modelo, reaccionario y monumental, que luego se quedaba en letra muerta. Las culturas particulares (campesinas, subproletarias, obreras) seguían obedeciendo, imperturbables, a sus modelos antiguos. La represión se limitaba a obtener su adhesión de palabra. Hoy, por el contrario, la adhesión a los modelos propuestos por el Centro es total e incondicional. Se reniega de los modelos culturales reales. La abjuración es un hecho. Se puede decir, por lo tanto, que la “tolerancia” de la ideología hedonista implantada por el nuevo poder es la peor de las represiones de la historia humana.

(Pier Paolo Pasolini, Escritos corsarios, Ediciones del Oriente y del Mediterrráneo 2009, 293 páginas)

1/6/10

El olor de la India

Miré a Muti Lal, que seguía sonriendo dolorosamente, y le dirigí la palabra. Nos presentamos, y él en seguida me contó todo de sí mismo, como lo hacen los muchachos de todo el mundo. Provenía de Pattali, en la provincia de Eata, donde tenía familia. Trabajaba como dependiente en una tienda de Gwailor. Junto con algunos compañeros, dormía en las aceras. Era brahmán, tal como la desinencia de su nombre ya me había hecho suponer. Su piel era clara, casi blanca, y sus rasgos eran los mismos, algo inseguros y delicados, de un muchacho burgués europeo. Efectivamente, sabía leer y escribir, y, más aún, también debía haber frecuentado alguna high school: se iluminó todo cuando se enteró de que yo era un periodista, quiso conocer el nombre del periódico en el que publicaría mis artículos sobre la India, y ansiosamente me preguntó si también escribiría la “historia” de nuestra velada. Por lo tanto, era un burgués.

(Pier Paolo Pasolini, El olor de la India, Península 2006, 119 páginas)

Atenas y Jerusalén

¿Por qué Leibniz defendía con tanta pasión sus verdades eternas y se aterraba tanto ante la idea de que habría que subordinarlas al Creador?...