10/5/15

Cómo no comprenderte

Un copo de nieve al sol:
gestos encendidos y el corazón helado
mientras se extingue.

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Atenas y Jerusalén

¿Por qué Leibniz defendía con tanta pasión sus verdades eternas y se aterraba tanto ante la idea de que habría que subordinarlas al Creador?...