12/12/13

Lucha

Nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los líderes, contra las autoridades, contra los gobernantes mundiales de esta oscuridad, contra la maldad espiritual en los Cielos.
(Efesios 6, 12)

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Atenas y Jerusalén

¿Por qué Leibniz defendía con tanta pasión sus verdades eternas y se aterraba tanto ante la idea de que habría que subordinarlas al Creador?...