29/4/12

La ceguera

2 comentarios:

Manuel Marcos dijo...

Le hablaba al espejo negro de su conciencia, con la misma claridad que los demás nos miramos las legañas por la mañana. Para mi es cierto que como poeta aspiró a unas nieblas norteñas que no me gustan. Santificada sea su prosa y cuéntanosle hoy. Saludos, señor Croix.

J. L. dijo...

Yo empecé leyendo sus relatos y estos me llevaron a sus poesía.

Saludos.

Atenas y Jerusalén

¿Por qué Leibniz defendía con tanta pasión sus verdades eternas y se aterraba tanto ante la idea de que habría que subordinarlas al Creador?...